lunes, 13 de febrero de 2012

CATULO I

CAPITULO I
23 de Noviembre de 1985, Salamanca parece que el sol iba a salir como el día anterior pero no fue así se despertó nublado, el cielo no guarda nada bonito hoy, pero tampoco la noche, y a partir de este día nada en la vida de nuestro protagonista iba ser igual que hasta ahora . Tony se despertó como cada mañana inundado en un profundo malestar producido por los ataques de tos que lo sobrecogen a mitad de la noche, le resulta muy angustioso  asistir a clase ya que no guarda empatía con nadie y eso lo ahoga en multitud de ocasiones. Su día a día no tiene nada peculiar, se levanta todas las mañanas, baja las escaleras de dos en dos y se sienta en la mesa junto a su hermano pequeño de cabellos rubios cortos y un poco desaliñados, en quien se puede descubrir una enorme ternura. Una vez sentado se sirve un vaso de zumo de naranja que su madrastra les hace cada mañana, parece un manjar pero para él no significa más simple zumo  que debe tomar todas las mañanas le apetezca o no. Su madrastra siempre ha intentado lo mejor para ellos e incluso llegar a sustituir a su madre fallecida pero Toni nunca la aceptará como tal. La madre de Toni presumía ser una mujer con grandes dotes, en ella se podían apreciar a simple vista enormes cualidades pero una trágica desgracia ocurrió hace dos años que ha sido el motivo por el que la vida nuestro protagonista se fue oprimiendo y amargando. Serían las nueve de la noche cuando su madre volvía a casa, la calle estaba completamente vacía, solo se escuchaba de un modo remoto las risas de hombres que bebían en una taberna cercana por la que justo había pasado hace un instante, la taberna era conocida en toda la ciudad por su mala fama y por aquellos que acudían,  mientras andaba con tranquilidad y como cada día, despacio, por el enorme cansancio después una larga jornada, notaba la presencia de alguien, no parecia nada extraño, y siguió andando cada vez con mayor rapidez, una sensación de peligro le recorrió el cuerpo no sabía porque pero parecía como si alguien la estuviera persiguiendo, de hecho así fue, en seguida se vio acorralada por tres hombres, tres inmundos hombres que salieron de la taberna al verla pasar, su madre intento defenderse pero fue inútil, cómo podía escapar, grito, pataleo, intento correr pero sin ni siquiera darse cuenta dos de ellos la agarraron de brazos y manos y sin ninguna resistencia cayó al suelo golpeándose la espalda fuertemente y a pesar de sus innumerables intentos de escape fue inútil, la envergadura de aquellos hombres era demasiado como para que ella pudiera hacer algo contra ellos ,el restante le agarraba fuertemente la cara con una mano, con la otra intentaba abrir sus piernas, ella no paraba de gritar y patalear, lo único que podía hacer era ver las caras de aquellos hombre, como caía el sudor de sus frentes e incluso noto esas gotas en su cara como si de alcohol en una herida se tratase, a pesar de su estupefacción podía notar perfectamente los dedos de cada uno, como acariciaban sus piernas, sus pechos, como levantaban la falda arrastrando su manos ásperas por entre las piernas hasta llegar a sus ingles, uno de los dos hombres le aguato las rodillas y seguidamente sintió encima de ella un enorme peso que le aprisionaba el pecho, todavía estaba gritando cuando noto como la penetro, el silencio se hizo al instante y dos lagrimas brotaron de sus ojos, enormes goterones de sudor le recorrían la frente mientras el suceso ocurría, llego un momento en el que perdió consciencia y sin ni siquiera darse cuenta abrió con dificultad los ojos y todo había acabado, la calle estaba solitaria, nadie se había dado cuenta de lo que había pasado en esa calle, empezó a mirar sus ropas llenas de sangre y mojadas, un escalofrío recorrió su cuerpo, intentó levantarse pero en este primer intento fue inútil poder mantenerse de pie lo intentó por segunda vez hasta conseguirlo, se apoyó en la pared y todo su cuerpo temblaba ,vio que junto a ella caía una cuerda colgada del tercer piso, la agarro y se pudo mantener en pie, sin saber por qué horribles pensamientos inundaron su mente cuando sostenía la cuerda, un ataque de locura recorrió su cabeza después de lo ocurrido, pudo apreciar que en sus pies había una piedra, nunca se había sentido así un extraño dolor le sobrecogió el corazón y sin pensarlo cogió la soga despacio, rodeo su cuello con ella mientras se subía en la piedra, una vez encima se quedó quieta durante unos segundo pero nada bueno colmo su mente en ese momento y dejo caer su cuerpo como si de un muñeco de trapo se tratase creyó morir al instante pero no fue así durante unos segundo brotes de respiración colmaron sus pulmones hasta que la presión fue tanta que esa respiración se fue desvaneciendo hasta su ultimo aliento. Ese día siempre quedara en las mentes de muchos y sobre en todo en la de Toni.

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