sábado, 18 de febrero de 2012
CAPITULO VI
CAPITULO VI
Mientras, Tony se fue pensativo hacia el descampado para pensar en lo ocurrido y en cómo podía ayudar a Lucía, el tema le importaba tanto que ni siquiera se acordaba del trayecto de casa de Lucía al descampado. Cuando llegó, cayó en la cuenta de que el libro que encontró por la mañana todavía estaba allí y que éste era el momento para abrirlo y leer su contenido, pero antes decidió fumar uno de los cigarrillos que escondía bajo el sillón. Mientras lo hacia no dejaba de pensar en sus páginas, en si realmente era un asesino quien lo había escrito o de lo contrario era una simple novela negra.
Sentado en el sillón, buscó el libro y vio que estaba entre los dos asientos, se le cayó del bolsillo cuando se quedó dormido al salir de clase. Cuando lo cogió, dudó si debería abrirlo, pero lo finalmente lo hizo, abrió la pasta y en la primera hoja se podía leer:
A todo el que lea este libro, que este seguro que nada es inventado, son relatos reales que yo mismo he escrito.
Cómo a pesar de que me han buscado he podido realizar numerosos asesinatos.
Ahora dejo mis memorias para que otro los lea y pueda comprobar el éxtasis que proporciona matar a alguien. No soy escritor ni nada por el estilo así que perdonen mi escritura. Espero que todo aquel que lea este libro lo vuelva a dejar en otro sitio para que alguien pueda volver a leerlo. Salamanca 1983
Cuando leyó la fecha, vio que sólo hacía dos años en que el libro había sido escrito, que posiblemente muchas personas habían encontrado ese libro y que incluso alguien podría haber seguido sus pasos. A él le suponía una gran intriga lo que iba a leer, por fin iba a poder conocer lo que pensaba un asesino a la hora de matar, lo que sentía después del asesinato si pensaba que era culpable o de otro modo quería seguir matando. Estaba claro que al susodicho, como dijo, matar le proporcionaba satisfacción y a pesar de no ser escritor iba a explicar con todo detalle la sensación.
Una vez leída la primera pagina comenzó a leer el diario, el primer relato tenía una fecha escrita, a partir de ella comenzaría una historia, historia que Tony estaba deseando empezar.
27 ENERO 1983
Hoy me he levantado como cualquier día, no tenía pensamiento de hacer nada en particular, de hecho salí a hacer la compra como hago siempre, he desayunado en la calle y he llegado a mi casa para preparar la comida. Odio mi soledad, porque nadie muestra ningún tipo de interés por mi, ni hombres ni mujeres, puede que salga, que vaya a sitios con aglomeraciones, pero no sé porque mi presencia nunca es agradable.
Por eso he llegado a encerrarme en un mar de soledad, pero no me hace falta nadie, solo yo para poder hacer lo que quiero. Ahora acabo de comer y estoy sentado en un banco, en un parque mientras escribo, el día esta bastante soleado y a pesar de haber varios grupos nadie se acerca a mí, no se si será por mi aspecto desaliñado o porque resulte pesado, pero es indudable que la gente no quiere saber nada de mi, me miran raro cuando pasan por mi lado, puede que sea porque parezco extraño al estar solo escribiendo en medio de un parque, pero ¿qué tiene de extraño? todo el mundo tiene un hobbie o alguna distracción, no se… me resulta un poco extraño todo.
Oh! alguien acaba de sentarse ami lado, creo que voy a dejar de escribir para preguntarle su nombre y poder entablar un conversación con…ella ¿ o el? Ooo es ella, es ella, sin duda voy a dejar de escribir, ¿pero que es lo que hace? mmm es guapa, quiero verle la cara pero por otra parte, para qué y si me ignora, ¡oh! que indecisión, definitivamente dejaré de escribir.
Tony dejó de leer por un instante para encenderse otro cigarrillo, cogió una cerrilla, se lo prendió y antes de seguir con el libro, prefirió esperar unos minutos a fumar, para seguir con total tranquilidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario